Puto Pachelbel
El gobierno actualiza un canon indiscriminado sobre los dispositivos de almacenamiento. Es decir, yo que soy músico y socio de la SGAE desde hace 13 años, tengo que pagar euros de más por mi material de trabajo: Discos duros, CD, DVD y hasta teléfonos móviles. Claro, que eso me da derecho (sobre el papel, de cara a ellos seguís siendo ladrones) a descargarme lo último de Pig Noise o la gala 4 de OT. Bueno, en ese caso está justificado. Semejante patrimonio cultural bien merece que nos metan una pasta por “productos tecnológicos de primera necesidad”. Conclusión: estoy pagando un impuesto sobre mi trabajo para que la gente se descargue mis canciones gratis. Qué suerte tenemos los músicos. Glamour y drogas, yeah.
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