Desordenado corazón
Las notas que acomodan la melancolía del oyente herido, van abriendo un abismo a los pies de los músicos tristes. Cada letra deja una cicatriz que la posteridad nunca deja que cierre. Sangre y lágrimas en papel pautado que van drenando el corazón propio para reparar muchos. De lo simbiótico a lo parasitario. Hay gente que nunca debería morir y otros muchos que no deberían haber nacido. Vidas imperfectas para dar una tabla de salvación a los perdidos.
Antonio Vega dejó de buscar un sitio en el mundo el 12 de Mayo de 2009.
Tags: Antonio Vega, Enrique Urquijo
Cuéntame:

