La inicial de los cojones

¿Quién fue el primer gilipollas que utilizó una inicial para hacerse el interesante? Se prodigan sobre todo en las dedicatorias de los discos:

“Dedico este disco a P. por todas esas tonterías compartidas”, “En recuerdo de esas noches de té y poesía con M., J. y L.”

También se suelen encontrar en los relatos de aspirantes a insufribles o en esos diabólicos altavoces para coñazos llamados blogs:

“R. caminaba hacia una noche maldita mientras la luna señalaba sus canas”, “Me crucé con S. y mi alma volvió a sonreir”

¿Por qué?
¿Por qué?
¿Por qué?